OBITUARIO: JOSÉ TORRECILLA ITURMENDI, por Alberto Araiz
(Martes, 3 de septiembre de 2024)Obituario. Escribo hoy esta líneas que te leo en COPE TIERRA ESTELLA apenado por la pérdida de un estellés de pro: José Torrecilla Iturmendi, de 95 años, cumplidos el pasado día 3 de julio. Quinto de Domingo Llauró, otra personalidad imprescindible del paisanaje de Estella-Lizarra. Resulta difícil referirse a alguien con el que has compartido trabajo e inquietudes y, como resultado, algo que no siempre ocurre, amistad. Y, eso que me lo puso fácil para esta despedida. Hace unos años me entregó escrita su biografía, en la que relataba con todo lujo de detalles su infancia en Oteiza, la Guerra Civil que le sorprendió a su familia en Zaragoza, y de cómo se tuvieron que refugiar cuando era niño debajo de las torres del Pilar ante los bombardeos de la aviación… De cómo se estableció en la ciudad del Ega; en la promoción del Barrio de la Merced, en donde levantaron los propios compradores sus viviendas unifamiliares, al lado de la Pieza del Conde, cerca de la finca que acogió el primer campo de fútbol de la vieja Lizarra.
Su trayectoria como informador la inició con la firma de Iturmendi, como cronista de pelota. Era presidente del Club San Miguel de Pelota, bajo cuyo mandato también se impulsaron otras disciplinas deportivas como el baloncesto y el balonmano, hasta que en tiempos recientes ya surgieron el Itxako y el Oncineda. Instauró los jueves pelotazales, que lograban que los visitantes de la merindad se quedaran a comer en la ciudad para disfrutar de los partidos de profesionales por las tardes en el Frontón Municipal Lizarra.
José Torrecilla se trasladó al barrio de San Miguel. Y, desde ese momento, su rúbrica periodística fue la de José de Astería, en Diario de Navarra. En 1982 se sumó al nuevo periódico: Navarra Hoy. Allí coincidimos, en el estreno de la primera delegación que un rotativo había abierto en Estella. Se había jubilado de forma anticipada de Curtinova. Corría el año 1987. En las oficinas de un primer piso de la calle Mayor, y, después en el Paseo de la Inmaculada, desplegó una intensa labor como informador local y como comercial de publicidad. Allí alumbró su primer libro sobre la historia del Club Deportivo Izarra, de la que se conocía todo al dedillo, como que se inscribió como Beti Aurrera (siempre adelante), ante la coincidencia con otro equipo. La desaparición de esa cabecera, sustituida en 1994 por Diario de Noticias, le hizo volver a Diario de Navarra. Ha sumado colaboraciones en muchos medios, en algunos con asiduidad, como por ejemplo, en la Agencia Mencheta. Estuvo detrás de una revista deportiva sobre el Izarra y el campeonato de futbito junto con Javier Chandía.
La positiva experiencia de aquella primera obra, le animó a seguir con su nueva labor de escritor con otros libros sobre las peñas y sus murgas; personalidades de Estella-Lizarra; la historia del San Miguel de Pelota; la música en la ciudad; y una edición actualizada del conjunto albiazul cuando se cumplía el 75 aniversario, hace un cuarto de siglo.
Era, como a él le gustaba decir, un estellés polifacético. Compuso letras de jotas y estampas navarras. También, el año pasado, la del himno del centenario del Izarra. Melómano. Fan en los últimos años de Puro Relajo.
Con el apoyo incondicional de Benilde Illanes y de su hijo José Ramón, se enroló en otros proyectos, como por ejemplo exposiciones de fotos en San Jerónimo, la residencia en la que ha fallecido. En la última conversación que mantuve con José Torrecilla, hace 7 días, me contó que estaba satisfecho, ya que había sido profeta en su tierra. Me dijo que era el estellés que más homenajes y reconocimientos había recibido en vida: sobre todo del Izarra, Estellés del Año y del Ayuntamiento de Estella que le concedió el privilegio de tirar el cohete de fiestas. Tenía escrito un libro con la trayectoria de las diferentes plazas de toros de Estella-Lizarra, pero no encontró el apoyo económico para su edición y, a su edad, ya no se atrevió. Y, también dejó escrita e inédita su biografía. A falta de la fecha de su defunción: un 2 de septiembre de 2024. Las circunstancias han hecho que los funerales se celebren en la estricta intimidad familiar.
José Torrecilla Iturmendi, gracias de cuentas generaciones de periodistas hemos aprendido contigo. Íntegro, buena persona y euskaltzale, te doy mi cabezada. Descansa en paz. Goian bego.

