Las plataformas advierten de que seguirán adelante las plantas de biometano de Arróniz, Larraga, Los Arcos, Sesma y Viana
(Viernes, 31 de octubre de 2025)Las Plataformas Navarras Stop Biometanización expresan en una nota su “más rotunda decepción”, por la moratoria de 12 meses aprobada ayer por el Parlamento Foral con los votos de UPN, PSN y PP, ya que “deja fuera a la mayoría de los proyectos actualmente en tramitación”, con la suspensión de “unas pocas plantas, alargando su imposición en un año”, indica. Seguirá la tramitación, agrega, de los proyectos de Arróniz, Larraga, Los Arcos, Sesma y Viana. Para el resto se retrasa un año y, apunta, que “en ese plazo mucho nos tememos que no se aprobará ninguna regulación de la gestión de estiércoles debidamente consensuada con los productores navarros”. Por último alude al informe de los servicios jurídicos de la cámara legislativa avalaba la propuesta original de un aplazamiento de dos años con carácter retroactivo, hasta una regulación de esas actividades.
NOTA DE PRENSA
Plataformas Navarras Stop Biometanización
Pamplona, 30 de octubre de 2025
Decepción y preocupación ante una moratoria insuficiente que no frena los
proyectos en marcha
Las Plataformas Navarras Stop Biometanización manifestamos nuestra más rotunda decepción ante la moratoria aprobada hoy por el Parlamento de Navarra, y que, como consecuencia de una enmienda pactada por UPN y PSN, deja fuera de suspensión a la mayoría de los proyectos actualmente en tramitación, y deja en suspenso la tramitación de unas pocas plantas, alargando su imposición en un año.
La decisión, adoptada hoy no responde a la urgente demanda social de paralizar la avalancha de macroplantas de biogás y biometano proyectadas en toda la Comunidad Foral. Se pedía suspender la tramitación de todos los proyectos hasta aprobar un Decreto Foral regulador de la gestión de estiércoles y digestatos, tal y como expresaba el texto de inicialmente elevado al Parlamento a propuesta de los grupos EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin.
La “moratoria” aprobada hoy, lejos de ofrecer una protección real al territorio, se convierte en una simple pausa administrativa para los nuevos proyectos, mientras los ya en tramitación seguirán su curso hacia la autorización definitiva. Así, en lugar de garantizar un verdadero punto de inflexión y un posicionamiento a favor del territorio y del mundo rural, que es lo que se proponía, se ha aprobado una “moratoria” que es todo, menos eso: permite que la mayor parte de los proyectos continúen tramitándose (y aprobándose), entre ellos los de Los Arcos, Sesma, Viana, Arróniz o Larraga y, en cuanto a los pocos que se ven afectados por la suspensión, solo van a ver retrasada 12 meses su inevitable aprobación, porque en ese plazo mucho nos tememos que no se aprobará ninguna regulación de la gestión de estiércoles debidamente consensuada con los productores navarros, algo que, por otra parte, tampoco parece preocupar al Gobierno.
Resulta incomprensible esta decisión, cuando el informe de los servicios jurídicos del Parlamento avalaba sin ambages la propuesta original de moratoria. Con el acuerdo adoptado hoy en el Parlamento, el Gobierno de Navarra ha blindado los intereses de las empresas promotoras en lugar de proteger la salud, el agua, el suelo y la supervivencia de las zonas agrícolas y ganadera. Nuevamente, han primado los intereses empresariales (de fondos de inversión que nada tienen que ver con Navarra ni los navarros y navarras) frente a los intereses de la población de una Comunidad Foral que, con decisiones como esta, lleva el camino de quedarse “vaciada”.
Eso sí: mañana vendrán del Gobierno de Navarra a nuestros pueblos para hablarnos de su Proyecto Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural y de su Libro Blanco. ¡Cuánta hipocresía!
Desde las Plataformas exigimos que el Ejecutivo foral asuma su responsabilidad y adopte medidas inmediatas para suspender todas las tramitaciones pendientes, garantizando que ninguna planta obtenga autorización mientras no exista una evaluación integral de impactos ambientales, sociales y económicos. Si de verdad se cree lo que dice su Libro Blanco de la despoblación, que empiecen a ponernos a las personas en el centro de las políticas públicas.
La ciudadanía navarra pedimos coherencia, transparencia y una moratoria real. La tierra, el agua y el aire no pueden esperar más esta inacción política y esta entrega de nuestros suelos a las grandes multinacionales.
