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El sábado, homenaje a 2 huérfanas de un estellés asesinado en la cámara de gas de los nazis en Harheim (Alemania) en 1941

Odria Larrión, 30-5-19

La Fundación Irujo Etxea celebra MAÑANA, SÁBADO, día 1, el acto de entrega del XIXº Premio Manuel Irujo, en el salón de actos de la Mancomunidad de Montejurra, a las hermanas Lucía y Puy Odria Larrión, de Estella. Ana García Santamaria entregará la Medalla de Oro “Premio Manuel Irujo” a Lucia y Puy Odria Larrion, quienes también recibirá de manos del presidente de la Fundación Irujo Etxea, Koldo Viñuales, una talla de madera del anagrama de la sociedad.

Acabado el acto y acompañados por los txistularis los asistentes al acto, se dirigirán a la plaza de Santiago, donde se servirá una txistorrada popular.

La Fundación Irujo Etxea ha remitido esta nota sobre la familia homenajeada y que publicamos entrecomillada.

“En la calle Carpintería, conocida también hace años con los nombres de El Pilar y Hermoso de Mendoza, nacieron Lucia y Puy. Su padre fue Antonino Odria López, casado con Braulia Larrion, que desempeñó el oficio de decorador y pintor en la ciudad del Ega, hasta que se desplazó a Bilbo por motivos laborales, para iniciar la carrera militar — sección de guardas de seguridad– en la que obtuvo el grado de teniente.

Cuando el golpe militar del Franco, Antonino, de ideología republicana, se alista en el batallón Azaña, combatiendo en primera línea y resultando herido en tres ocasiones.

Tras la caída de Bilbo, el 19 de junio de 1937, la familia se desplazó a Carranza, y se hospedó en casa del cura, y desde Santander embarcaron hacia Francia.

Buscaban libertad y sin embargo les esperaba un cruel destino, ya que cuando los tropas franquistas conquistaron Cataluña, su nuevo hogar iban a ser refugios de acogida y campos de internamiento. Confinados en los campos de Argelès-sur-Mer, Gurs y Les Alliers esperaban ser repatriados.

En 1939 la familia Odria se volvió a reagrupar en el campo de los Alliers cerca de Angulema. Las condiciones del campo se endurecieron todavía más cuando el control del mismo pasó a mano de los alemanes

El 20 de Agosto de 1940, 927 personas del campo fueron subidos a un tren ignorando su destino. Era el primer convoy de civiles que partía hacia la Alemania nazi. Familias enteras fueron encerradas, como si de ganado se tratase, en unos vagones con escasa ventilación y tras cuatro días de un viaje penoso, cuando las puertas corredizas de los vagones se abrieron pudieron ver con horror que el destino del viaje era Mauthausen.

Los hombres y los niños mayores de 12 años fueron separados violentamente de sus familias y atrás se quedaron sollozando y gritando las mujeres y los niños que vieron como sus seres queridos atravesaban las puertas del campo de exterminio en el que muchos morirían.

Un tren repleto de dolor con mujeres y niños partió hacia la frontera franco-española. Los hermanos Odria acabaron en Estella-Lizarra en el centro de huérfanos de la Misericordia. Su padre, Antonino Odria López fue asesinado en la cámara de gas del Castillo de Harheim en septiembre de 1941″.

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