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El papel del profesor a distancia

Pamplona, 25 de marzo. “En esta situación de cuarentena y docencia a distancia, no hay que olvidar el estado emocional y las expectativas de los alumnos. El profesor debe transmitir tranquilidad y certidumbre con su comportamiento. Convertirse, ahora más que nunca, en un mentor que apoya el proceso, también emocionalmente”. Así lo afirma catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Navarra Jesús de la Fuente, al reflexionar sobre el momento que están viviendo docentes y estudiantes con la situación generada por el coronavirus.

Jesús de la Fuente Arias, vicedecano de Investigación de la Facultad de Educación y Psicología y director del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad de Navarra, aporta otras pautas dirigidas al profesorado: “Mantener un diseño ambiental regulador que propicie la percepción de control y la continuidad en los alumnos de sus asignaturas y ejercer una regulación externa para ayudar a los alumnos en su proceso de aprendizaje”.

Asimismo, destaca que continuar con el horario habitual, con los medios tecnológicos adecuados, ayuda a seguir con el ritmo de la asignatura y rebajar el nivel de ansiedad de los estudiantes. No realizar cambios bruscos, aunque ajustándose a la situación, contribuirá, en su opinión, a que los alumnos perciban “normalidad y una sensación de control”. Unido a esto, aconseja que el docente “planifique mensajes y ayudas periódicas generales a los alumnos, para que estos sientan que el proceso de enseñanza-aprendizaje continúa con cierta normalidad”.

Por otra parte, la ayuda mediante la tutorización on-line personalizada para los estudiantes que lo requieran es un aspecto en el que de la Fuente hace hincapié. El catedrático de la Universidad de Navarra apunta como estrategia para detectar necesidades entre todos los estudiantes, el tener un contacto directo con los delegados/as de curso; y de este modo “reevaluar periódicamente si los alumnos necesitan ajustes en materiales, tareas, etc.”.

Consejos dirigidos a los estudiantes y la población general

Respecto a los estudiantes, afirma que “el ritmo circadiano corporal, es decir, ‘el ritmo al que el cuerpo está acostumbrado’ y los hábitos ayudan mucho a mantener la secuencia de la acción, a autorregularse y a no perder la motivación. Por ello, mantener los mismos horarios es fundamental”.

Igualmente importante es controlar y conseguir un estado emocional positivo y que los jóvenes “se autodispensen emociones positivas” a través de experiencias gratificantes cada día, dentro de casa. A su juicio, el distrés, entendido como una emoción negativa difusa y de desaliento, puede venir provocado por los cambios bruscos en el ritmo diario, o la sensación de pérdida de control e incertidumbre.

Respecto a la población general, el profesor de la Fuente aconseja planificar cada día objetivos, tiempos y acciones, con flexibilidad pero también con sistematicidad; ejercer control sobre el comportamiento, obligándose a trabajar, pero también a parar y tener tiempo de ocio; así como realizar actividades de relajación. También señala que no es un buen momento para abordar temas complejos pendientes en tu entorno, salvo que percibas estrés en ti mismo, o en tu alrededor. Hay que “aprovechar para realizar tareas pendientes”.

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