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El Hospital Viejo de Estella albergó en 1613 un Corral de Comedias

(Miércoles, 30 de julio de 2021). El solar en donde hoy está el Hospital Viejo de Estella albergó en 1613 un Corral de Comedias. Un modelo de teatro público permanente, instalado al descubierto en patios, muy utilizado en los siglos XVI y XVII en las principales ciudades españolas y luego de la América hispana. El hallazgo se dio a conocer ayer, en la casa de cultura, en un taller de trabajo (workshop) de la Universidad de Navarra, dirigido por el profesor Miguel Zugasti, de Vidaurre, como se le puede escuchar hoy en COPE, en el informativo de las 12.30 horas.
El descubrimiento, también del lugar donde se practicaba el deporte de la pelota y el “juego de la argolla, lo más parecido al billar de hoy”, expone Zugasti, ha sido posible gracias a la obra “Teatro y Fiesta como material dramático” de Iñaki Pérez Ibáñez.
Recordamos que los pisos fueron rehabilitados el año pasado como viviendas sociales y que en la capilla, de propiedad municipal, hay jóvenes que lo han ocupado como Gaztetxe. Durante los años 80 y 90 fue utilizado para funciones teatrales, para los ensayos del grupo Kilkarrak y para conciertos.
La casa de cultura Fray Diego de Estella acogió ayer la reunión del grupo de invesgigación TriviUN, titulado Continúa la Fiesta. ¿Por qué se escogió ese marco para el encuentro? Miguel Zugasti contesta “en el día de San Pedro, optamos por ese barrio de Estella y por la casa familiar del autor para dar a conocer esa tesis doctoral convertida en libro”, señala.
Ese palacio plateresco de la calle La Rúa, fue la residencia familiar en la que vivió el autor de La Vanidad del Mundo, de 1574. Una tesis doctoral de Silvia Cazalla, publicada en el libro Redes emblemáticas y cultura visual en la Edad Moderna: la “Vanidad del mundo” (1574) de fray Diego de Estella, origen de “Het Voorhof der ziele” (1668) de Frans van Hoogstraten (recién editado en Pamplona, EUNSA, 2021.
Descubre que su obra fue un auténtico best seller de la época.
Además, tuvo un decisivo influjo en el ámbito holandés, a pesar de que no era un contexto católico. El autor neerlandés que ha permitido esta investigación era una persona ecuménica. La inspiración a ese espíritu conciliador la encontró en el escritor y fraile franciscano estellés, a pesar de que vivieron en dos siglos diferentes, XVI y XVII.
El libro de Fray Diego de Estella fue traducido a muchos idiomas, incluido el árabe, una auténtica rareza en el siglo XVI. “Fue un auténtico best sellers de la época”, apostilla Miguel Zugasti.

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