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Miguel Reta, de Grocin, recibirá el Trofeo Promoción de la Tauromaquia en Navarra

El 21 de diciembre de 2019 y reunidos en sesión extraordinaria, los clubes y peñas taurinas integradas en la Federación Taurina de Navarra acordaron por unanimidad conceder el V Trofeo Promoción y Fomento de la Tauromaquia y Tradiciones Populares en la Comunidad Foral de Navarra al conocido ganadero y pastor de los encierros de San Fermín, Miguel Reta Azcona. La entrega del premio tendrá lugar el 21 de junio, en Cortes (Navarra), en la fiesta anual de la Federación, bajo la organización de la Asociación Taurina San Juan y San Miguel.

Miguel  Reta (Pamplona, 1966) es Ingeniero Técnico en Explotaciones Agropecuarias por la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente trabaja en INTIA como secretario técnico de las razas bovinas en peligro de extinción en Navarra. Pastor en el Encierro de Pamplona desde hace 25 años y ganadero de Casta Navarra. Impulsor y artífice del proyecto de recuperación y conservación de esta casta fundacional, en su explotación de Grocin-Zurucuáin, en el valle de Yerri.

El presidente de la Federación Taurina de Navarra, Gustavo Alegría Santamaría expone en una nota que Reta es « un luchador incansable en su afición por el mundo de la tauromaquia le ha hecho absoluto merecedor de este trofeo que conceden los aficionados de Navarra. Por su trayectoria profesional, por ser el principal valedor en la recuperación de esta joya genética que es la Casta Navarra, por ser un verdadero ejemplo para los jóvenes aficionados, por todo el esfuerzo que ha tenido que hacer para llegar a donde está con su ganadería y por ser un auténtico defensor de la tauromaquia en cualquiera de sus vertientes, la popular y la de la clásica lidia ordinaria, sabiendo velar por ambas ».

El próximo 18 de julio en la plaza de toros de la localidad francesa de Céret, culminará su proyecto « lidiando una corrida de Casta Navarra un siglo después de la última que se tiene constancia. Un auténtico triunfo y un hito para la tauromaquia poder volver a ver unos toros que en el siglo XIX tuvieron vital importancia por su bravura y codicia. Toros de pelo colorado, cornamentas veletas y astifinas. Enrazados, ojo de perdiz y con fuego en la sangre. De muchos pies y que se revolvían en un palmo de terreno. Saltarines y certeros en la lucha en el caballo. Que derrotaban alto y se resistían al morir », explica la Federación Taurina de Navarra.

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